LECHE MONTADA

Esta receta de leche montada no se de dónde la saqué entre las miles de recetas que tengo en pendientes. Al leerla no podía creer que aún no la hubiese hecho siendo súper fácil y rápida de probar… así que decidí tenerla en cuenta y a la primera ocasión prepararla. Esta ocasión llegó cuando al ir a rellenar un trocito de roscón de reyes ¡no quedaba nata! no me apetecia salir a comprar y encima estaba todo cerrado: me acordé de esta curiosa receta y la puse en práctica. El resultado: por lo menos sorprendente. A la vista parece merengue y luego sabe como a merengue de forma que si no llego a hacerlo yo misma habría creido que era merengue.

Esta leche montada se puede utilizar para decorar pasteles y como relleno y es mucho más ligera y menos calorica que la nata o el merengue.

La ventaja es que es mucho más ligera que la nata y no tiene tanta grasa ni calorias pero en mi caso concreto soy fan incondicional de la nata montada y claro la cremosidad de la nata no la tiene sino que esta leche montada es mucho más ligera y aireada.

De cualquier forma me ha resultado muy curiosa y puede sacaros de algún apuro si os quedáis sin relleno de nata o merengue para algún pastel o simplemente queréis experimentar porque se hace en un momento y es sorprendente el resultado.

Tras haberla hecho creo que puede ser interesante no solo hacerla con la leche y gelatina neutra sino que puede estar bien probar con gelatinas de sabores. Sin más o dejo con la receta.

INGREDIENTES:

  • 200 ml. de leche
  • 50 ml. de agua
  • 3 hojas de gelatina neutra
  • 3 cucharadas de azúcar glas
  • 1 cucharadita de azúcar vainillado

 

ELABORACIÓN:

Lo primero que haremos será hidratar las hojas de gelatina y para ello la pondremos en un recipiente con agua fría unos 5 minutos.

Pasado este tiempo calentar los 50 ml de agua unos segundos en el microondas y le echamos la gelatina hidratada y escurrida.

En una fuente echar la leche, el agua con la gelatina, el azúcar glas y el azúcar vainillado, removemos para que se integre todo y lo guardamos en el congelador alrededor de una media hora  hasta que veamos que empieza a cuajar.

Entonces es el momento de batirlo con las varillas de la batidora eléctrica hasta que monte y forme picos. 

En estas fotos vemos como monta y se aprecia perfectamente como sube de volumen.

Ya tenemos lista nuestra leche montada y podemos usarlo como más nos guste. Podemos rellenar o cubrir algún pastel. Vosotros probarlo y encontraréis seguro distintas formas de utilizarlo. Ya estoy deseando de probarla con gelatina de sabores o añadiendo canela u otro saborizante. Al ser tan ligera y aireada debe combinar de maravilla con esos dulces o postres muy contundentes y pesados.

Como pasa en muchas ocasiones ocupa más tiempo en contar la receta que en hacerla. Súper fácil y me resulta bastante curiosa.

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Muchos besitos para todos.

 

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