POSTRES JAPONESES, DULCES ORIENTALES

A los amantes de los dulces la comida oriental nos llama mucho la atención y aunque su cocina es ya ampliamente conocida no ocurre lo mismo con su repostería, todavía casi desconocida.

Conocer de ella es entrar a un mundo exótico con dulces delicados, coloridos, de una gran variedad de sabores. Sorprende también la delicadeza y gran creatividad a la hora de presentarlos, algo a lo que los japoneses dan mucho valor, hechos de forma artesanal a mano con formas muy estéticas, frecuentemente de frutas, animales, flores o simbolizando las distintas estaciones del año.

La mayoría de los dulces japoneses pertenecen a la familia de los dulces llamados wagashi. Se sirven con el té y por ello no llevan té verde entre sus ingredientes sino que se elaboran principalmente con mochi (pastel de arroz glutinoso), anko (pasta endulzada de judías azuki) y fruta. Estos dulces acompañan y acentúan el té de ceremonia.

El Mochi (pastel de arroz glutinoso) es un postre japonés muy importante, por su sencilla preparación e infinitas presentaciones, elaborados a mano con gran maestría como auténticas joyas de las que disfrutar estéticamente antes de ser consumidas.

El wagashi se elabora típicamente a partir de ingredientes naturales, principalmente vegetales y no se consideran wagashi los dulces de Okinawa y los de origen europeo y chino, que usan ingredientes ajenos a la cocina japonesa tradicional.

En un concepto más parejo a lo que en occidente consideramos dulces existen también una amplia gama. Entre los más populares está el famoso Dorayaki y el Ampan, ambos muy popularizados gracias a Doraimon y Ampaman, series de dibujos animados manga y anime.

También son conocidos el Kasutera, kastera o bizcocho castella es típico de Nagasaki y llegó a Japón por los comerciantes portugueses en el siglo XVI. Muy similar a los bizcochos tradicionales.

También muy conocido es el Taiyaki, famoso por su forma de pescado y el Melonpan un panecillo dulce con forma de melón.

Y por otro lado tenemos un sinfín, casi un mundo, de golosinas y chocolates más comerciales, que tanto nos fascinan a los occidentales. Las infinitas variedades de dulces, caramelos, chocolatinas, galletas y demás caprichos azucarados que se pueden encontrar en tiendas gracias a internet.

Puedes ver y comprar una gran variedad de dulces japoneses en Oriental Market. No solo tienen dulces sino muchísimos más artículos, desde productos de alimentación, vajilla, menaje de cocina hasta artículos de decoración.

Os dejo la receta del helado de té verde. Esta receta pertenece al abecedario de la repostería nipona. Súper popular en Japón y otras partes del Este de Asia, en la que está presente en la práctica totalidad de sus heladerías.

Ingredientes:

– 2 cucharadas de Té Verde

– 100 ml de leche

– 3 yemas de huevo

– 120 gr de azúcar

– 200 ml de nata líquida

Opcional: ralladura de limón.

Preparación:

Infusionar el Té Verde con la leche durante unos minutos. Retira y deja reposar hasta que enfríe.

Separa las yemas de huevo de las claras. Mezcla las yemas de huevo con el azúcar, batiendo bien hasta que se consiga una crema homogénea. Incorpora la nata. Si te gusta el toque de limón en el té añade la ralladura de un limón.

Colar la infusión de té que tenemos reservada. Añadir  a la mezcla de yemas obtenida anteriormente y llévala al congelador durante una hora u hora y media.

Sácalo del congelador y bátelo para romper los hielos y que quede cremoso. Repite esta operación de sacarlo y batirlo 2 o 3 veces. Llevar al congelador y dejar hasta que termine de congelar.

¡Qué rico y refrescante!

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